PLANTEAMIENTO PUBLICO DEL FORO CIUDADANO

 

(EH, 5-IV-99)

 

EL PAPEL DE LA CIUDADANIA EN LA DEMOCRACIA

 

A raíz de la invitación formulada al FORO CIUDADANO por el Presidente de la República, para una reunión realizada el día 26 de abril recién pasado, en la que fueron tratados los siguientes asuntos: la NATURALEZA DE LA CONFRONTACION de los últimos meses entre el gobierno y la sociedad civil; los EJES TRANSVERSALES de la reunión de Estocolmo (transparencia/rendición de cuentas, participación ciudadana/descentralización, y vulnerabilidad ambiental/social); la importancia de una VISION DE LARGO PLAZO, y los hechos que han afectado la IMAGEN DEL PAIS en los últimos días, los integrantes del Foro Ciudadano han recibido, directa e indirectamente, muchas reacciones de reconocimiento y apoyo, y algunas reacciones de recelo y desconfianza, sobre el papel crítico que se espera siga desempeñando el Foro Ciudadano.

El FORO CIUDADANO considera que estas reacciones contradictorias son normales en un proceso que aún tiene incipientes hábitos democráticos, relacionados con la SOLUCION PACIFICA de las controversias y las SALIDAS DEMOCRATICAS a la confrontación.

Por lo anterior, el Foro considera que es saludable y necesaria una reflexión pública sobre EL PAPEL DE LA CIUDADANIA EN LA DEMOCRACIA, comenzando con una presentación de lo que es y pretende ser el Foro Ciudadano, y compartiendo con la ciudadanía hondureña algunas consideraciones acerca de la forma DIFICIL Y CONFLICTIVA en que se construye la democracia en un país de larga tradición autoritaria como el nuestro.

¿QUE ES EL FORO CIUDADANO?

El Foro Ciudadano es una organización abierta y pluralista que aglutina a CIUDADANOS Y ORGANIZACIONES de la sociedad civil, desde su surgimiento en septiembre de 1997. Estuvo interesado, en esa época, en darle seguimiento al prolongado proceso de reforma policial y desarrollar un espíritu de VIGILANCIA CIUDADANA sobre el desempeño público de las autoridades gubernamentales relacionadas con el TEMA POLICIAL, y procurar que la reforma recogiera las demandas fundamentales de la ciudadanía en materia de seguridad, y los requisitos sustanciales del proceso de fortalecimiento democrático. Con posterioridad, el Foro se interesó en otros temas vinculados a la GESTION PUBLICA Y AL PROCESO DE DESARROLLO DEMOCRATICO-INSTITUCIONAL, con lo cual fue ampliando su esfera de acción y diversificando el objetivo de la vigilancia ciudadana sobre el proceso político.

En la actualidad, y como consecuencia de las actividades de concientización e incidencia que ha realizado el Foro, particularmente las relacionadas con el TRASPASO DE LA POLICIA A MANOS CIVILES, en 1998, y con el análisis de las DEFICIENCIAS DEL CONTEXTO POLITICO para enfrentar los retos del huracán y tormenta tropical Mitch, en lo que va de 1999, se ha abierto para el Foro un importante espacio para GENERAR OPINION PUBLICA e INFLUIR POSITIVAMENTE en las personas que toman las decisiones políticas.

Todo esto ha hecho que el Foro Ciudadano considere que su preocupación fundamental debe centrarse en el FORTALECIMIENTO CULTURAL E INSTITUCIONAL DE LA DEMOCRACIA, para asegurar que el país continúe avanzando en el proceso que se ha producido a lo largo del presente decenio, particularmente en los últimos años. Por ello, el FORO pretende ser una organización cívica que aglutine a ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil, en torno a tres OBJETIVOS PRINCIPALES:

A. CONSTRUCCIÓN DE CIUDADANIA (ubicación y reafirmación de la identidad como sujetos jurídicos con deberes y derechos que tienen que ser respetados y asumidos con responsabilidad por el Estado y la misma sociedad);

B. CONTROL DE LA GESTION ESTATAL (exigencia de cuentas sobre eficiencia, transparencia, apego al Estado de Derecho, proceso de construcción democrática, reforma institucional, etc.);

C. INCIDENCIA EN LA TOMA DE DECISIONES (a nivel de los poderes del Estado, instituciones autónomas, gobierno central y local, etc.).

Por todo lo anterior, el FORO CIUDADANO ha sido, y pretende seguir siendo, UNA ORGANIZACION CIVICA VIGILANTE DEL PROCESO DE FORTALECIMIENTO DEMOCRATICO; una organización empeñada en que los integrantes de los poderes del Estado actúen en consecuencia con los retos que presenta la democracia, el contexto nacional e internacional y el nuevo siglo.

 

LA CIUDADANIA Y LA DEMOCRACIA

La CONDICION CIUDADANA está asociada a la democracia y, con ella, a la vigencia del Estado de Derecho. Ser ciudadano es algo más que una mayoría de edad; es superar la condición de habitante y adquirir CONCIENCIA DE LOS DERECHOS Y RESPONSABILIDADES asociados a su existencia y, sobre todo, de la importancia de ASEGURAR SU RESPETO desde cualquier instancia del Estado y de la sociedad.

UN PAIS QUE CONSTRUYE LA DEMOCRACIA DEBE CONSTRUIR, TAMBIEN, CIUDADANIA. Debe procurar que exista una cantidad creciente de personas que esté informada, que desarrolle un espíritu crítico, que asuma un verdadero protagonismo y que trascienda los límites de la protesta, para formular sus propias propuestas. Debe propiciar y garantizar el respeto a los derechos constitucionales, el apego irrestricto a la ley y el desempeño transparente de la actuación pública.

Ser ciudadano es apropiarse del espíritu de la ley; es conocerla, respetarla y ASEGURAR QUE TODOS LOS DEMAS LA RESPETEN, comenzando por las autoridades que asumen su representación como resultado de los procesos electorales. Ser ciudadano es asumir la responsabilidad de construir un país que sea política, institucional, económica y socialmente mejor; ser ciudadano significa, también, exigirle a los funcionarios QUE ASUMAN SU CONDICION DE SERVIDORES PUBLICOS y QUE RINDAN CUENTAS de su desempeño y de su papel dentro del proceso político en el que les toca actuar.

 

EL ROL DE LA OPOSICION

La ciudadanía, al margen de su inclinación político-partidaria, debe convertirse en vigilante permanente del proceso democrático, y asegurar su avance, a pesar de quienes quieran impedirlo. Debe asegurar el desarrollo de una cultura democrática que promueva el PLURALISMO, EL DEBATE, LA TOLERANCIA Y EL RESPETO a los que piensan y actúan diferente, tanto en el ámbito privado como en el público. Por ello, la ciudadanía, al adquirir su plena identidad, se convierte, naturalmente, en garantía del proceso democrático y, eventualmente, en fuente de oposición política.

La oposición en la democracia no debe ser monopolio de los partidos políticos que pierden las elecciones, aunque éstos, casi siempre, devienen impulsados a convertirse en aquélla. La oposición es también un derecho ciudadano y está obligada a ser creadora y propositiva; debe GENERAR IDEAS PROPIAS, PRODUCIR OPCIONES Y PROPONER ALTERNATIVAS, ya que una oposición que no propone, se agota en el inútil y torpe ejercicio de una confrontación permanente y sin sentido. Ser oposición en una sociedad democrática, equivale también a FORMAR PARTE DE LAS SOLUCIONES que el país necesita.

La oposición debe CONTRIBUIR A LA REFLEXION COLECTIVA y propiciar un DEBATE DEMOCRATICO de los temas que preocupan a la ciudadanía, aportando ideas, y proponiendo soluciones a los problemas que se presentan. El intercambio de opiniones y el LIBRE DEBATE DE LAS PROPUESTAS permitirán encontrar las soluciones adecuadas a los problemas planteados.

 

EL MANEJO DEL CONSENSO Y EL DISENSO

La sociedad democrática se caracteriza por garantizar la CONVIVENCIA ARMONICA de personas que están de acuerdo -consenso- y personas que están en desacuerdo -disenso-. La existencia de diferencias dentro del ámbito civil y estatal, es SALUDABLE PARA EL PROCESO DEMOCRATICO, porque propicia el esfuerzo por alcanzar la aceptación colectiva, la competencia por ser aceptados y el empeño por ser apoyados, siempre y cuando se inserten en reglas del juego consecuentes con principios éticos.

ACEPTAR LAS DIFERENCIAS O LOS DESACUERDOS como algo natural en la vida cotidiana es la esencia de la TOLERANCIA, la cual se define por la disposición de cada uno a escuchar, aceptar y respetar la opinión ajena para fundamentar mejor la propia y, de esa manera, forjar la opinión colectiva.

 

LA RESOLUCION DE CONFLICTOS

Las opciones opositoras en un país que construye la democracia PUEDEN CONVERTIRSE EN CONFRONTACION O CONFLICTO si no se manejan con habilidad las diferencias, si los criterios se sectarizan y los argumentos se radicalizan, y si se descuida la fuerza del contexto, el impacto de los mensajes, la toma de decisiones, las acciones y las omisiones. No obstante esto, muchas veces la confrontación surge por la debilidad que pudieran presentar los valores democráticos y por la ausencia del principal eje de los mismos: la tolerancia. La CONFRONTACION, en ese caso, se convierte en una PUGNA DE FUERZAS, en un duelo de recursos y en una prueba de habilidades.

En una sociedad democrática se invierten grandes esfuerzos en la PREVENCION DE CONFLICTOS o en la SOLUCION PACIFICA de los mismos, una vez que se han producido. No es cierto que la confrontación deba terminar hasta que caen abatidas las dos partes en conflicto o, por lo menos, una de ellas; porque eso equivale a FRUSTRAR LA CONSTRUCCION DEMOCRATICA y a negar la importancia del diálogo, el debate y la búsqueda de coincidencias.

 

EL SINDROME DE LA COINCIDENCIA

El síndrome de la coincidencia es el TEMOR, la suspicacia y el recelo A ENCONTRAR PUNTOS DE ACUERDO con las personas o grupos con quienes nos hemos confrontado en las opiniones, en las posiciones y en las acciones. Se incomodan las partes involucradas al descubrir que por falta de comunicación o cambios importantes del contexto, surgen puntos de coincidencia en temas conflictivos, AUNQUE CONTINUEN EXISTIENDO DIFERENCIAS en muchos otros temas que pueden llegar a ser conflictivos, en otras circunstancias y con un inadecuado manejo de los mismos.

Se preocupan los sectores de las fuerzas en pugna, por razones positivas y por razones negativas. Las positivas, porque TEMEN QUE LA COINCIDENCIA en un tema o en un aspecto del mismo, NEUTRALICE EL ENTUSIASMO CRITICO y haga desaparecer del escenario a un actor o un grupo que logró despertar su interés o captar su adhesión. Las negativas, porque ATRIBUYEN A LA CONFRONTACION PERMANENTE LA TARJETA DE IDENTIDAD DE UN RADICALISMO EXTREMO con el cual simpatizan, motivadas por complicadas elucubraciones ideológicas, por intereses económicos y políticos, o por prejuicios personales. Hay quienes APLAUDEN LA CONFRONTACION PORQUE CONVIENE A SUS INTERESES y cuando ésta desaparece, desaparece también el interés, y éstos desplazan sus preferencias con la misma velocidad con que buscan otros temas de confrontación. Esto, sin duda, nunca definirá una conducta democrática.

Afortunadamente, hay una gran mayoría de personas que percibe la IMPORTANCIA DE CONFRONTAR para lograr cambios en la toma de decisiones, y la NECESIDAD DE DIALOGAR para sentar las bases de la rectificación, sin considerar que el paso de una acción a la otra, sea síntoma de claudicación. Los que entienden de esta manera la situación son los que evidencian, de manera óptima, los frutos positivos de la construcción cultural de la democracia.

 

UN COMPROMISO CIUDADANO

Por lo anterior y porque se interesa en el fortalecimiento cultural e institucional de la democracia, el FORO CIUDADANO afirma con propiedad que seguirá siendo fiel a su lema de CONSTRUIR UNA CIUDADANIA INFORMADA, CRITICA, VIGILANTE Y PROPOSITIVA. Con el mismo vigor y la misma voluntad crítica afirma que, en la medida que el diálogo contribuya al entendimiento, a la reducción de la tensión y a la disminución de la intolerancia, continuará dialogando con los funcionarios públicos para BUSCAR COINCIDENCIAS QUE BENEFICIEN AL PAIS y para hacer realidad su objetivo de producir incidencia.

Tegucigalpa,abril de 1999.