El Foro Ciudadano expresa su preocupación ante los acontecimientos que
se han producido en los últimos días, con relación a la posibilidad de inhabilitar al
precandidato del Partido Nacional Ricardo Maduro. El Foro ve con inquietud que los ánimos
se están exaltando y que la tradicional confrontación entre liberales y nacionalistas
ha comenzado a alterar lo que debiera ser un proceso electoral limpio y respetuoso de
las reglas del juego. La situación amenaza la normalidad de la agenda legislativa,
pone en grave peligro la aprobación de la reforma judicial y el considerable
avance logrado en esta materia, a la vez que evidencia la escasa credibilidad del poder
Judicial para emitir fallos basados en la Ley y no en los intereses partidarios, por
su condición de ente altamente politizado como producto del tradicional reparto del
botín electoral. Todo esto se produce en un ambiente de alteración social en el
que proliferan las negociaciones sobre el incremento salarial, las presiones de los
transportistas y taxistas por exagerados aumentos a las tarifas, el entusiasmo policial
por su inesperado protagonismo y la satisfacción de los militares que sólo esperan el
llamado gubernamental "para salir a defender a la patria".
El Foro Ciudadano, preocupado por la realización de un proceso
electoral limpio, la legitimidad del séptimo proceso electoral en los 20 años de
construcción democrática y la tranquilidad que se merece la ciudadanía hondureña,
confía en que se respete el derecho de todos los aspirantes a contar con reglas
del juego claras y transparentes y, sobre todo, que se respete el derecho ciudadano a
decidir con su voto las opciones electorales que considere más adecuadas. Por ello el
Foro Ciudadano plantea lo siguiente:
- El derecho de la ciudadanía a escoger la que considere la mejor alternativa es un
derecho inviolable. Ninguna persona, grupo o partido debe impedir el ejercicio de este
derecho, alterando las reglas del juego político, manipulando a la opinión
pública o decidiendo por los ciudadanos lo que le conviene o no le conviene al
país. Es obligación ciudadana exigir el derecho a la existencia de alternativas
políticas reales aunque ya tengan definidas su opción por un candidato o su
preferencia por un partido determinado.
- La democracia es la negación del autoritarismo.
En éste no se permite la
oposición, se persigue a los críticos, se sofoca la disidencia y se suprimen las
alternativas, aunque no constituyan un peligro inmediato para el control del poder.
En la democracia, por el contrario, la existencia de alternativas reales de cambio
se convierte en la razón de ser de su existencia porque, de lo contrario, se convertiría
en una dictadura de partido, modelo que ha demostrado su deterioro y agotamiento en
otros países del continente y que atenta, en nuestro país, contra el precepto
constitucional de la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia.
- Es importante que todos los participantes en el proceso electoral conozcan y acepten las
reglas del juego antes de iniciar el proceso electoral. Todo intento de cambiar las
reglas durante el proceso producirá alteraciones en un ambiente de mucha
sensibilidad y extrema suspicacia. Esto debe servir para impulsar una amplia reforma
político-electoral, una vez concluido el actual proceso, para legitimar más los
resultados electorales y para que la ciudadanía se sienta verdaderamente representada
por las personas a las que favorece con su voto.
- El asunto de la nacionalidad del precandidato nacionalista se ha convertido en una
cuestión pública y ha entrado en el ámbito de la discusión política, por lo
cual resulta casi imposible su circunscripción al Tribunal Nacional de Elecciones, en el cual
se concentran la presión y los intereses de los diversos partidos. Una decisión en
este nivel estaría contaminada por el choque de intereses y por las preferencias
partidarias, lo que le restaría legitimidad ante la ciudadanía.
- Una situación similar, aunque más grave, se daría con el intento de desplazar el tema
al ámbito jurídico, por la falta de credibilidad en la Corte Suprema de Justicia cuyo
fallo estaría sesgado por la politización partidaria que caracteriza a los actuales
Magistrados, por la forma en que fueron elegidos en el Congreso Nacional. De ahí la
urgencia porque se apruebe la reforma judicial que tanto ha demandado la sociedad
hondureña, asegurando la despolitización del Poder Judicial y restaurándole la
legitimidad que demanda un Estado de Derecho.
- Es obligación del Congreso Nacional realizar los cambios necesarios en la
Constitución de la República para precisar los requisitos que deben reunir los
aspirantes presidenciales. La existencia constitucional de la categoría de personas que
tienen derecho a reclamar su condición de hondureños por nacimiento, aunque no
hayan nacido en el territorio nacional, da lugar a dudas que han afectado en el pasado
a un candidato del partido Liberal, el Ingeniero José Azcona Hoyo, convertido luego en
Presidente de la República (1986-1990), y que en la actualidad están afectando a un
precandidato del partido Nacional.
El Foro Ciudadano, fiel a su aspiración de velar por la construcción
cultural e institucional de la democracia y a su lema de construir una ciudadanía
informada, crítica, vigilante y propositiva, demanda a todos los partidos políticos:
- Un proceso electoral limpio y transparente cuyos resultados, a nivel de elecciones
internas y de elecciones nacionales, sean aceptados sin reservas por todos los
aspirantes a cargos de elección popular, particularmente por los que resulten
perdedores.
- Anteponer los intereses nacionales a los intereses de personas, grupos o
partidos, y poner todo el esfuerzo que sea necesario para mantener la tranquilidad de
la sociedad hondureña, el normal desempeño del poder Legislativo y la legitimidad
del proceso electoral que concluirá su primera fase en el próximo mes de diciembre.
- La pronta aprobación de una reforma que realmente despolitice al poder Judicial para
que los hondureños y extranjeros que vivimos en este país nos sintamos jurídicamente
seguros de que la Justicia no tenga color político ni título de propiedad. Es
importante precisar que la Reforma Judicial dejó de ser una propuesta nacionalista o
liberal, para convertirse en una demanda social que requiere una respuesta del
Congreso Nacional a la altura del reclamo ciudadano.
- Una oferta electoral comprometida con la realidad nacional y que plantee
soluciones a los problemas reales. Esto exige que los políticos salgan de su mundo
lleno de maquinaciones, zancadillas y trucos, y se den cuenta que la sociedad está
en ebullición, angustiada y desesperada ante problemas reales, y a la espera de las
mejores ofertas para apoyarlas con su voto. De la oferta dependerá el triunfo,
así de simple.