Gobierno dispone liquidación del Banco Corporativo
El Banco Central de Honduras (BCH) integró una Junta Liquidadora para el cierre del Banco Corporativo (BANCORP), tras que la Comisión Nacional de Banca y Seguros (CNBS) detectó irregularidades administrativas y mal manejo de los fondos de fideicomiso. Esta es la segunda institución que quiebra en la historia del sistema bancario de Honduras. El primero fue Banco Financiera (BANFINAN), en la década de 1970.
Víctoria de Asfura, presidenta del BCH, dijo que el gobierno desestimó una propuesta de los ejecutivos de BANCORP para capitalizar el banco y optó por la liquidación forzosa de esa institución bancaria privada.
Gustavo Alfaro, ministro de la Presidencia, informó que la Junta Liquidadora fue integrada por los profesionales Armando Aguilar Cruz, Donato Alcerro y César Carranza, quienes elaborarán un plan de acción para proceder a la liquidación de los activos del BANCORP.
Los funcionarios gubernamentales indicaron que la Ley del Sistema Financiera contempla los procedimientos para proceder a la liquidación forzosa de una institución bancaria.
Desde 1997, el BCH detectó irregularidades en BANCORP y le ordenó mantener el encaje bancario legal y otras medidas, pero los ejecutivos de ese banco acudieron en amparo a la Corte Suprema de Justicia, donde se resolvió a su favor.
Después, la CNBS detectó en junio de 1999 una serie de mayores irregularidades en BANCORP y dispuso una auditoría y su intervención para frenar sus operaciones.
El banco intervenido ofrecía las más altas tasas de interés existentes en el mercado y ello hizo que muchos ahorrantes colocaran sus fondos en fideicomiso.
Evidentemente, BANCORP especuló con el dinero de los ahorrantes con operaciones dentro y fuera de Honduras, además de otorgar préstamos a varios empresarios sin las garantías necesarias y a empresas que fueron destruídas por el huracán Mitch.
El empresario Calvin Weedle, vice presidente del Congreso Nacional, fue señalado como el principal prestario de BANCORP, con millonarios créditos.
Weedle admitió que había obtenido préstamos del BANCORP, pero dijo que todo se hizo en base a la ley y que estaba dispuesto a despojarse de su inmunidad parlamentaria para acudir a los tribunales y exponer su caso. "Se me quiere como el único chivo espiatorio de este problema", dijo.
Aunque los ejecutivos de Banco Corporativo minimazan el problema, hay datos que revelan la existencia de irregularidades en el manejo de más de mil millones de lempiras.
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