Honduras y Nicaragua expuestos a

huracanes y tormentas tropicales

Honduras y Nicaragua son los países centroamericanos más expuestos a ser penetrados por huracanes y tormentas tropicales. Pese a esta situación el gobierno hondureño carece de una política para convencer a la comunidad internacional de la urgencia de los trabajos de prevención ante estos desastres.

Esta conclusión se contempla en el estudio "Mapeo de riesgos y vulnerabilidad en Centroamérica y México", financiado por OXFAN de Gran Bretaña y elaborado por Amado Núñez, Mónica Trujillo y Rafael Hernández.

Núñez expuso el documento en un foro efectuado en Tegucigalpa, el 21 de septiembre.

En el estudio se indica que 2.9 millones de hondureños corren peligro cada año a causa de los huracanes y tormentas tropicales, en los departamentos de Gracias a Dios, Colón, Atlántida y Cortés, en menor grado las ubicadas en Yoro, Olancho, Comayagua y Francisco Morazán.

De acuerdo al estudio, en Centroamérica, Honduras y Nicaragua comparten el 36 por ciento de probabilidades de ser penetrados por huracanes y tormentas tropicales en las zonas cercanas al cabo de Gracias a Dios.

Otra seria amenaza son las inundaciones, sobre todo en los últimos años, debido a la ubicación de los asentamientos humanos en zonas de alto riesgo, además del deterioro de los suelos producto de la deforestación y del mal manejo de las cuencas hidrográficas.

La inundaciones afectan, también, a microzonas de barrios marginales en los que la recurrencia es casi anual. Este fenómeno se observa en las ciudades de Tegucigalpa, San Pedro Sula, El Progreso, Choloma y otras.

Se estima que en Tegucigalpa, la capital hondureña, unas 700 mil personas anualmente están altamente expuestas al fenómeno de las inundaciones. La mayoría de estas personas viven en barrios marginales, en condiciones precarias.

De igual manera, el fenómeno de la sequía es una amenaza para Centroamérica y México que tendrán una demanda de agua superior en un 25 por ciento a la oferta regional.

Los departamentos hondureños más afectados por la sequía son Intibucá y La Paz..

En cuanto a actividades sísmicas, placas tectónicas y fallas geológicas, Honduras no corre mucho riesgo, aunque en 1991 se sintieron por lo menos 80 temblores a nivel nacional.

El peligro que corre Honduras en materia sismíca se debe a que está bajo la influencia inmediata de la depresión central, zonas en las que están ubicadas las poblaciones de Omoa y Cortés, situadas sobre la activa falla del río Motagua.

La segunda zona, ubicada al sur de Honduras, está afectada por la influencia de la activa provincia volcánica de los países vecinos.

El Centro de Coordinación para Desastres Naturales en América Central (CEPREDNAC) registra focos volcánicos en Honduras.

Los expertos aseguran que en Honduras las leyes no obligan a hacer un plan de emergencia y el gobierno dice que lo hay, pero este no es conocido por la sociedad.

También no existe un código que exija normas de seguridad a las construcciones de edificios, complejos habitaciones, puentes y carreteras, lo que unido a la corrupción entre el gobierno y el sector privado de la construcción deja en situación de alta vulnerabilidad la infraestructura nacional.

Núnez, experto de nacionalidad nicaraguense, sostuvo que los gobiernos de Honduras y Nicaragua solo juegan el papel de "bomberos", porque solo enfrentan las emergencias, pero no hay planes de prevención.

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