Honduras rechaza condicionamiento de Nicaragua
* Califica de antijurídico e inaceptable la posición nicaragüense que a cambio de suspender el arancel a los productos hondureños exige la anulación del tratado de límites con Colombia.
El gobierno de Honduras insistió en que Nicaragua está obligada a cumplir el fallo de la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ) y no exigir que la Cámara Legislativa hondureña anule la ratificación del tratado de límites suscrito con Colombia, en el mar Caribe, aprobada el 30 de noviembre pasado.
En un comunicado, la cancillería hondureña indicó que Honduras acudió con espíritu constructivo al diálogo con el presidente de Nicaragua, propiciado por el Príncipe de Asturias, aprovechando la toma de posesión del nuevo mandatario guatemalteco, Alfonso Portillo.
Una vez en Guatemala, Honduras planteó que en el diálogo con el presidente de Nicaragua estuvieran presentes los demás gobernantes de la región, sin excepción.
"Han sorprendido las declaraciones sobre el encuentro de parte de altas autoridades de Nicaragua, distanciadas del ánimo y espíritu que prevaleció en la reunión", indica el comunicado.
Luego agrega: De parte del Presidente de Honduras, la Cancillería y demás funcionarios siempre existió la voluntad de facilitar en todo lo posible que la reunión se efectuara en un clima de entendimiento y distención.
El comunicado subraya que la posición de Nicaragua es antijurídica e inaceptable, ya que de acuerdo al derecho internacional las sentencias y resoluciones emitidas por tribunales sobre material de su competencia no están sujetas a condicionamientos. La contraprestación que el gobierno de Nicaragua exige a Honduras, además de ser antijurídica no está ligada en manera alguna, al proceso de integración centroamericana que conforme a su Estatuto y al Tratado General de Integración es materia que compete a la Corte Centroamericana.
En lo que se refiere al tema que motiva las diferencias entre Honduras y Nicaragua por asuntos relacionados con la delimitación marítima entre ambos países, ya se está ventilado en la Corte Internacional de Justicia, que es el foro adecuado y Honduras concurre con plena voluntad.
Según el gobierno de Honduras, las diferencias por asuntos limítrofes ya tienen su mecanismo de solución que es la Corte Internacional de Justicia y subraya que esta materia está excluida expresamente de la competencia de la Corte Centroamericana, conforme al artículo 22 a) de su Estatuto el que literalmente dice:
"a) Conocer, a solicitud de los Estados miembros, de las controversias que se susciten entre ellos. Se exceptúan las controversias fronterizas, territoriales y marítimas, para cuyo conocimiento se requiere la solicitud de todas las partes concernidas".
El gobierno hondureño expresó que espera y confía en que Nicaragua, en una actitud constructiva, reflexione y coopere para lograr el fortalecimiento de la integración centroamericana en un ambiente regional de entendimiento y comprensión.
El canciller hondureño Roberto Flores Bermúdez declaró el míercoles que las medidas cautelares dictadas por la CCJ el 12 de enero obligan a Nicaragua a suspender el arancel del 35 por ciento aplicado desde el 3 de diciembre a los productos de Honduras, pero no indican que Honduras debe derogar el tratado de límites marítimos con Colombia. En las medidas cautelares, adoptadas por unanimidad, la Corte regional instó también a los dos países a evitar cualquier decisión o medida que afecte los tratados, convenios, tratados y acuerdos del Sistema de Integración (SICA).
"La resolución de la Corte Centroamericana es precisa y no hay ningún condicionamiento, por lo que Nicaragua debe cumplir de inmediato", agregó.
Según Flores Bermúdez, cuando Nicaragua solicitó medidas cautelares contra Honduras por este tratado, la Corte Centroamericana se declaró incompetente, porque es una cuestión limítrofe y un tema relativo al SICA.
"La Corte Centroamericana si es competente para resolver un problema comercial como es el del arancel, pero no tiene competencia para dirimir asuntos limítrofes, ya que ello corresponde a otras instancias dentro del sistema interamericano o de las Naciones Unidas", dijo.
Mientras, la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, Holanda, citó a Honduras y Nicaragua para el 4 de febrero para que expongan de manera preliminar sus posiciones en materia de límites marítimos en el mar Caribe.
Una serie de organismos mundiales, como la Unión Europea, indicaron que el SICA no debe ser víctima de los conflictos territoriales, sobre todo cuando ya se abrió el camino de solución en la CIJ, subrayó Flores Bermúdez.
Las relaciones entre Honduras y Nicaragua se tensaron desde el 30 de noviembre, cuando la Cámara Legislativa hondureña ratificó el tratado con Colombia que fue suscrito en 1986.
Nicaragua intentó primero disuadir a los parlamentarios hondureños para que se abstuvieran de ratificar el tratado, pero no lo logró. Luego acudió a la CCJ, adoptó medidas restrictivas en materia comercial y solicitó al tribunal mundial el juicio para dirimir el diferento limítrofe.
Honduras, por parte, solicitó el despliegue de observadores internacionales de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de las Naciones Unidas y se abstuvo de adoptar represalias comerciales, similares a las de Nicaragua.
El secretario general, César Gaviria, designó como emisario especial al estadounidense Luigi Eunadi, para mediar en el problema y éste logró la primera reunión de cancilleres de Honduras y Nicaragua el 30 de diciembre en Miami, Florida, y una segunda en
Washington, el 12 de enero, que redujeron sustancialmente las tensiones entre ambos países.
En el primer encuentro se acordó el establecimiento de una zona de exclusión militar en el mar Caribe y congelar las tropas en el borde fronterizo terrestre a las existentes al 1 de septiembre de 1999.