Honduras y Nicaragua optan por vía pacífica para acudir ante Corte Internacional de Justicia
* Nicaragua demandó a Honduras ante el tribunal mundial y ello abre la posibilidad de una solución pacífica.
Honduras aceptó hoy la iniciativa de Nicaragua para dirimir en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en La Haya, Holanda, la controversia sobre los límites marítimos en el mar Caribe.
Las relaciones entre Honduras y Nicaragua se deterioraron rapidamente, tras la decisión del gobierno hondureño de ratificar un tratado de límites marítimos con Colombia el 30 de noviembre de este año. Este instrumento fue suscrito en agosto de 1986.
Nicaragua desconoció este tratado entre Honduras y Colombia, ya que estima que lesiona su soberanía y lo despoja de unos 60 mil kilómetros cuadrados de espacios marítimos en el mar Caribe.
El canciller Roberto Flores Bermúdez declaró que Honduras siempre ha mantenido la tesis de resolver en la mesa de negociaciones las diferencias por asuntos fronterizos desde 1980 o bien acudir a las instancias del derecho internacional para solucionar pacíficamente la controversia.
"Lo que estamos viendo es que Nicaragua retoma el camino hacia la juridicidad para resolver pacificamente este conflicto y descartan una situación de violencia que sería lamentable", dijo.
Bermúdez retornó a Tegucigalpa el 8 de diciembre procedente de Washington y Nueva York e inmediatamente informó al presidente Carlos Flores de los resultados de reuniones en la Organización de Estados Americanos (OEA) y las Naciones Unidas (ONU), donde Honduras propuso vías pacíficas de solución.
Ante la OEA y la ONU Honduras propuso el despliegue de observadores internacionales para evitar un conflicto entre ambos países.
Tras estas reuniones, la OEA enviará en las próximas horas un emisario especial del secretario general, César Gaviria, para visitar Honduras y Nicaragua con el fin de evitar una escalada de violencia. La ONU, por su parte, indicó su disposición de intervenir en caso de agotar las instancias interamericanas.
Ambos países centroamericanos se acusaron mutuamente, desde la semana pasada, de movilizaciones de tropas a la zona fronteriza. Nicaragua solicitó medidas cautelares contra Honduras ante la Corte Centroamericana de Justicia, pero este organismo desestimó la petición, ya que declaró que no tenía competencia sobre el tema.
De igual manera, Nicaragua adoptó medidas unilaterales en el plano comercial al gravar con un nuevo arancel las mercaderías procedentes de Honduras, suspendió el libre tránsito de personas y vehículos, al exigir el pasaporte y los visados, además de permisos para los automóviles. También condicionó a un permiso el tránsito de aviones comerciales de banadera hondureña sobre su territorio.
Honduras protestó estas medidas de Nicaragua y la demandó ante la Corte Centroamericana de Justicia, por violación a los acuerdos y tratados del Sistema de Integración Centroamericana.
Al presentar el recurso contra Honduras ante la CIJ, Nicaragua alegó que todas las instancias diplomáticas para llegar a un acuerdo fallaron.
Nicaragua sostuvo que los límites marítimos en la mar Caribe no han sido determinados y ello desde la década de 1980 ha dado lugar a frecuentes roces armados y capturas de pescadores en la zona.
En su escrito, Nicaragua pide al tribunal mundial que establezca un límite marítimo de acuerdo con principios de equidad y circunstancias relevantes reconocidas por la ley internacional amplicables en este tipo de delimitación.
También expresó que se reserva el derecho a exigir compensación eonómica por la interferencia de las labores de pesca y extracción de los recursos naturales por parte de Honduras si estas son realizadas en la zona que delimitará en el futuro la CIJ.
Antes de 1980, Nicaragua reconocía que la frontera de Honduras llegaba hasta el paralelo 15, pero después de esta fecha indicó que su frontera con Honduras llega hasta el paralelo 17 y ello colocó en disputa más de 60 mil kilómetros de espacios marítimos, donde hay riqueza pesquera y estudios científicos indican que hay petróleo y gas natural.
Honduras y Colombia se apresuraron a ratificar el tratado de límites suscrito en 1986 al enterarse de los avances de negociaciones entre Jamaica y Nicaragua para delimitar su frontera marítima. Sin embargo, el gobierno nicaragüense negó este extremo.
Otras versiones indican que Honduras y Colombia reanudaron en abril de este año sus pláticas para ratificar este tratado y concluyeron en noviembre, aunque ambos países sabían que se produciría una airada respuesta de Nicaragua.
El canciller hondureño dijo que la decisión de Nicaragua de acudir a la Corte Internacional es aceptada por Honduras, ya que lo importante es evitar el uso de la violencia en la solución de este conflicto.
Bermúdez declinó pronunciarse sobre las razones alegadas por Nicaragua para acudir a la CIJ. "Hay que comprender que Nicaragua necesita razones y no es conveniente analizar las mismas, pero lo haremos después de un detenido análisis de las mismas", agregó.
Honduras dijo que está en capacidad de repeler cualquier ataque armado de Nicaragua, pero retiró sus tropas de la zona fronteriza para evitar una escalada violenta de la situación.
Analistas en los dos países sostienen que una guerra entre ambas naciones centroamericanas solo agravaría su situación de pobreza, deteriorada tras los devastadores daños provocados por el huracán Mitch en octubre de 1998.
En el fondo de la compleja y peligrosa situación queda clara las aproximaciones de las diplomacia de Honduras y Colombia para abrir la ruta en busca de la delimitación de las fronteras marítimas en el mar Caribe, donde comparten soberanía también México, Belice, Guatemala, Costa Rica, Panama, Colombia, Jamaica, Gran Caimán y Cuba.
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