Ex presidentes apoyan posición

del gobierno frente a Nicaragua

* Consejo Permanente de la OEA inició el proceso para enfrentar este problema.

Los ex presidente de Honduras dieron su pleno respaldo al mandatario Carlos Flores en el manejo del problema con Nicaragua, por la ratificación de un tratado de límites marítimos con Colombia.

Flores y su canciller, Roberto Flores Bermúdez, se reunieron el sábado con los ex presidente Oswaldo López Arellano (1972-1975), Roberto Suazo Córdova (1982-1986), José Azcona (1996-1990), Rafael Callejas (1990-1994) y CarLos Roberto Reina (1994-1998), quienes informaron de la situación con Nicaragua.

Al salir de la cita, los cinco ex presidentes dieron su pleno respaldo a la forma ponderada y serena en que se está manejando este problema con Nicaragua.

El presidente nicaragüense Arnoldo Alemán rechazó y deploró la ratificación del tratado de límites marítimos con Colombia el 28 de noviembre, 48 horas antes de la ratificación por parte de Honduras de este instrumento jurídico.

Nicaragua intentó abortar la ratificación de este tratado, mediante varias acciones, pero Honduras lo hizo el 30 de noviembre, pese a la oposición de Nicaragua.

Tras la ratificación, el presidente de Nicaragua dijo que adoptaría todas las medidas que fueran necesarias para evitar hacer prevalecer sus derechos soberanos en el mar Caribe.

Dentro de estas medidas, Nicaragua pidió a la Corte Centroamericana de Justicia medidas cautelares contra Honduras, implantó un impuesto a las importaciones hondureñas y reguló el libre tránsito de mercaderías, personas y vehículos procedentes del territorio hondureño. De igual manera, movilizó tropas a la frontera.

Ambos países entraron en una guerra de acusaciones y contra acusaciones en torno a la movilización de tropas, mientras hay llamados de diferentes sectores en ambos países para evitar una confrontación armada y buscar los mecanismos del derecho internacional para dirimir sus diferencias.

Sin embargo, ambos coincidieron en la necesidad de un despliegue de observadores internacionales en sus fronteras, por parte de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de las Naciones Unidas (ONU) para evitar una crisis armada.

El Consejo Permanente de la OEA comenzó el lunes a tratar este problema para evitar una guerra entre los dos países.

Inicialmente, el Consejo Permanente escuchó las posiciones de los dos países y adoptó medidas internas por un comunicado de prensa, no autorizado, con un supuesto respaldo al tratado firmado por Honduras y Colombia.

El nicaragüense Ernesto Leal, secretario general del Sistema de Integración Centroamericano (SICA), se entrevistó con el presidente Flores el lunes y el martes lo hará con el de Nicaragua, Arnoldo Alemán, en la búsqueda de soluciones al problema surgido entre los dos países.

En esta crisis, hay encontradas versiones. De un lado, fuentes colombianas indican que la ratificación del tratado es parte de cuidadosas negociaciones que comenzaron en abril de este año en Bogotá, que continuaron en la Cumbre Iberomericana de Presidentes en Cuba en Noviembre y concluyeron este este mes con la visita del canciller colombiano a Tegucigalpa.

Otra versión indica que los presidentes de Honduras y Colombia se enteraron en la Cumbre Iberoamericana de Cuba de las avanzadas negociaciones entre Nicaragua y Jamaica para definir sus límites marítimos y ello precipitó la ratificación del tratado.

En ambas situaciones, Honduras y Colombia anticipaban la reacción enérgica de rechazo de parte de Nicaragua, de allí el sigilo y el tacto diplomático en el manejo tema.

Pese a los encontrados criterios, un hecho real es que esta decisión abre las rutas para obligar a negociaciones para resolver el complejo tema de la definición de límites marítimos en el mar Caribe.

Un hecho concreto es que si bien la posibilidad de un conflicto armado es algo remoto, puede activarse en cualquier momento por la presencia de las tropas en la zona fronteriza.

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