FORO CIUDADANO

(17 de julio del 2001)

La Ciudadanía se pregunta:

"¿QUÉ PASA CON LA LEY DE LA JUNTA NOMINADORA?"

Lo que se ha dado en llamar Reforma Judicial constituye el paso más importante que se ha dado para RECUPERAR LA CREDIBILIDAD de uno de los poderes del Estado que ha sido percibido, y señalado en muchas ocasiones, como ineficiente, corrupto y altamente politizado. La tradicional forma de nombramiento de los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, como RESULTADO DEL REPARTO DEL BOTÍN, por parte del partido triunfador en las elecciones o como consuelo de los que no pudieron ubicarse en puestos de elección popular, DEFORMÓ EL SENTIDO DE LA INDEPENDENCIA PARTIDARIA y la majestuosidad de una institución llamada a impartir justicia sin interferencia de intereses políticos o económicos.

La reforma judicial, aprobada a finales del año pasado y ratificada por el Congreso Nacional a comienzos del presente, constituye un hecho que ENALTECE LA FUNCIÓN LEGISLATIVA y prestigia a los legisladores, quedando pendiente únicamente la aprobación de la Ley de la Junta Nominadora para que de inicio el proceso de selección de candidatos a Magistrados. Una de las disposiciones contempladas en la reforma judicial, hace referencia a la necesidad de crear una Junta Nominadora que se encargaría de elaborar una lista de candidatos a ocupar el honroso cargo de Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, SOMETERLA AL JUICIO DE LA CIUDADANÍA y presentarla al Congreso para que éste se diera a la difícil tarea de seleccionar entre un grupo de aspirantes con NIVELES SIMILARES de conocimientos, experiencia e integridad moral.

Un hecho como éste, sentaría las bases de la despolitización sectaria del Poder Judicial, cortaría el vínculo del TRADICIONAL "AGRADECIMIENTO" de los Magistrados a los políticos que los propusieron, y les permitiría iniciar sus funciones con un alto grado de credibilidad ante la ciudadanía. Todo esto está en peligro de desaparecer ante un conjunto de amenazas que existen en torno a la aprobación de la Ley de la Junta Nominadora en el Congreso Nacional. Veámoslas con más detalle:

  1. ALGUNOS MAGISTRADOS ACTUALES ANDAN "NEGOCIANDO" SU POSTULACIÓN
  2. Independientemente de la calidad del trabajo desempeñado por los actuales Magistrados y del nivel de su integridad moral, es indiscutible que ellos son parte del pasado con el que se quiere romper, porque son representantes de partidos políticos y hasta de movimientos particulares dentro de los partidos que funcionan, muchas veces, más como activistas que como Magistrados. Algunos de estos señores están ejerciendo una gran presión sobre los Diputados para que encuentren la manera de allanar el camino para que sus nombres lleguen hasta la Junta Nominadora y de ahí, una vez ubicados en la lista de los postulados, conseguir el apoyo de las "argollas" de partido que funcionan en el Congreso Nacional. La situación ha llegado al extremo de AMENAZAR CON DECLARAR INCONSTITUCIONAL LA LEY DE LA JUNTA NOMINADORA, si llegara a contener disposiciones que les impidieran aparecer en las listas que ya se están elaborando.

  3. ALGUNOS CANDIDATOS A CARGOS DE ELECCIÓN POPULAR ASPIRAN A SER MAGISTRADOS
  4. Fieles a una tradición que no es constitucional, muchos candidatos a diputados andan "negociando" su nombre para que figure en la lista de los nominados por la Junta ante el Congreso Nacional. Estos señores pretenden utilizar los votos de las personas que los elegirán, o no, como diputados, para "saltar" a la Corte Suprema de Justicia con los clásicos permisos otorgados por el Congreso Nacional. Al margen de la burla que esto significa para el electorado, la Constitución de la República establece con claridad quienes pueden ser candidatos a Magistrados sin que ahí aparezcan los electos para puestos de elección popular.

  5. ALGUNOS INTEGRANTES DE LOS SECTORES QUE CONFORMARÁN LA JUNTA NOMINADORA QUIEREN AUTO NOMBRARSE EN EL LISTADO QUE DEBERÁN LLEVAR A LA JUNTA.
  6. El colmo del atrevimiento lo representan algunos personajes de la cúspide de la autoridad de las organizaciones a las que pertenecen (Corte Suprema de Justicia, Colegio de Abogados y Escuelas de Derecho, entre otras) los cuales pretenden AUTOPROPONERSE EN LA LISTA DE ASPIRANTES que su organización presentará a la Junta Nominadora. Esta situación es lamentable porque choca con la ética y porque puede sentar la base para que muchos personajes utilicen los cargos que desempeñan, para postularse como candidatos a la elección o reelección en el cargo de Magistrados.

  7. ESTÁN TRATANDO DE DESNATURALIZAR LA FUNCIÓN DE LOS INTEGRANTES DE LA JUNTA NOMINADORA
  8. De acuerdo a la reforma constitucional aprobada por el Congreso Nacional, siete sectores elegirán representantes para integrar la Junta Nominadora: la Corte Suprema de Justicia, el Colegio de Abogados, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada, las Confederaciones de Trabajadores, los claustros de profesores de las Escuelas de Ciencias Jurídicas, y lo que ahí se denomina "organizaciones de sociedad civil" pero que en realidad se refiere a las ONGs. Los personajes que sean electos para integrar la Junta Nominadora no deben llegar a ella a representar los intereses del sector de donde proceden sino LOS INTERESES DE LA SOCIEDAD EN SU CONJUNTO. Una vez ratificados en su condición de integrantes de la Junta, deben cortar el vínculo que los une a su organización, profundizar el vínculo que los une a la sociedad y asimilar la majestuosidad de su cargo, para que no les pase lo que a los integrantes de la Corte Suprema de Justicia o del Tribunal Nacional de Elecciones, que siguen considerándose y desempeñándose como representantes de partidos y hasta de sectores dentro de sus partidos.

  9. ALGUNOS PERSONAJES DE LOS SECTORES QUE INTEGRARÁN LA JUNTA NOMINADORA CREEN QUE DEBEN LLEGAR A ELLA A "PELEAR" PORQUE QUEDEN EN LA LISTA FINAL LOS INTEGRANTES QUE ELLOS PROPONGAN.
  10. Como producto de la deformación señalada en el inciso anterior, algunas personas creen que llegarán a la Junta como a UNA MESA DE NEGOCIACIONES, para ver cuantos candidatos a Magistrados le tocarán a la organización a la que pertenecen. Inclusive, algunos hasta están desarrollando fórmulas matemáticas y criterios de reparto similares a las que los políticos realizan para la DISTRIBUCIÓN DE LAS CUOTAS DE PODER. Ni siquiera se han puesto a pensar en los criterios de selección dentro de sus organizaciones y dentro de la Junta y, mucho menos, en la asignación de puntajes para establecer una jerarquía de méritos que facilite la selección interna y la selección en la Junta.

  11. ESTÁN TRATANDO DE NEUTRALIZAR LA IDEA DE QUE LA CIUDADANÍA INTERVENGA PARA EVITAR QUE SE "CUELEN" EN LA LISTA PERSONAJES NEFASTOS.
  12. La Junta Nominadora deberá elaborar una lista de candidatos a Magistrados que será propuesta al Congreso Nacional para que, de ella, se elijan a los propietarios y suplentes que integrarán la nueva Corte Suprema de Justicia. La sociedad espera que esa lista esté conformada por las personas con mayores conocimientos y experiencia, y con un elevado nivel de integridad ética. Pese a ello, la ciudadanía espera QUE SE DE A CONOCER LA LISTA DE LOS NOMINADOS, se disponga de un margen razonable de tiempo para cuestionar y presentar las argumentaciones correspondientes sobre algunos de los candidatos propuestos, y que la Junta Nominadora realice los cambios necesarios para evitar que se cuele algún personaje de dudosa credibilidad. Esto ha suscitado el temor de más de algún interesado en aparecer en la lista, quienes temen ser excluidos por sus antecedentes perversos, su cuestionada conducta personal o su condición de activistas políticos, lo cual tratan de encubrir planteando que la Junta debe trasladar directamente la lista al Congreso en donde consideran que tienen mayor margen para "colarse" como magistrados.

  13. EXISTEN SOSPECHAS DE QUE LOS SECTORES MÁS TRADICIONALES DEL PARTIDO LIBERAL Y NACIONAL SE HAN ASOCIADO PARA DESNATURALIZAR LA LEY DE LA JUNTA NOMINADORA.
  14. Los sectores que representan el atraso y la tradición dentro de los dos partidos mayoritarios, parecen haberse confabulado para impedir que la reforma judicial se concrete en la independencia político - partidaria real de la nueva Corte Suprema de Justicia. Algunos de sus exponentes dentro del Congreso Nacional, y fuera del mismo, siguen considerando LA CORTE COMO OBJETO DE REPARTO, como medio de evasión de sus responsabilidades y como posibilidad de control de la justicia, independientemente de quien gane las elecciones. Quieren seguir controlando la Corte y haciendo con ella lo que han hecho hasta ahora: utilizarla para mantener la impunidad, satisfacer intereses políticos y preservar sus intereses económicos.

  15. EXISTE TEMOR EN LA CIUDADANIA DE QUE LAS ILUSIONES PUESTAS EN LA REFORMA JUDICIAL QUEDEN FRUSTRADAS EN LA LEY DE LA JUNTA NOMINADORA.

Se está generalizando un sentido de frustración en la ciudadanía ante la demora en aprobar la Ley de la Junta y ante las amenazas de que en ella se frustre la reforma judicial. Son muchos los que creen que hoy está a punto de repetirse la historia de siempre y que, en lugar de cuatro años, serán siete los años en los que la ciudadanía tendrá que soportar los resultados de una inadecuada selección de los magistrados.

EL FORO CIUDADANO PLANTEA

  1. Que el propósito de la reforma judicial de despolitizar la Corte Suprema de Justicia, vía la despolitización de la elección de los Magistrados, debe concretarse en la Ley de la Junta Nominadora.
  2. Que el fin de la reforma judicial de restituirle credibilidad a la institucionalidad que se encarga de impartir justicia, debe comenzar por impedir que aparezcan en los listados sectoriales y en el listado que remitirá la Junta al Congreso Nacional, personajes desprestigiados, dañinos o con tradición de pícaros en el ámbito político o en el ámbito de la justicia.
  3. Que la intención de la reforma judicial de romper con las prácticas del pasado y de asegurar la independencia real de la Corte Suprema de Justicia, debe comenzar por asegurar que ningún Magistrado actual de la Corte aparezca en la lista de candidatos que llegará a la Junta y que saldrá de la misma, porque UNA NUEVA CORTE SÓLO SERÁ POSIBLE CON NUEVOS MAGISTRADOS.
  4. Que la Junta Nominadora no debe convertirse en trampolín de las máximas autoridades de los sectores que la conforman, para auto proponerse como candidatos a Magistrados, porque eso es anti ético.
  5. Que los criterios para seleccionar a los candidatos a Magistrados dentro de cada organización y dentro de la Junta deben ser los siguientes, en orden descendente:
  1. Que se publique un modelo de hoja de vida que todos los aspirantes deben llenar, para que se destaquen los aspectos que van a ser evaluados y no los detalles particulares irrelevantes de la vida familiar y social de los aspirantes.
  2. Que la sociedad civil esté vigilante para denunciar a las organizaciones e instituciones que se presten para proponer a personajes que no cumplan con los criterios esenciales que se requieren para otorgarle credibilidad a la Corte Suprema de Justicia.
  3. Que se establezca el mecanismo necesario para que cualquier organización de la sociedad civil pueda someter a consideración a los sectores que constituirán la Junta Nominadora, y a la misma Junta, los candidatos que, a su juicio, cumplen con los criterios señalados.
  4. Estimular la comparecencia publica de los nominados ante el Congreso en foros, paneles y debates, para que demuestren sus conocimientos y su posición en torno a la situación de la justicia en el país.
  5. Que se incluya en la Ley de la Junta Nominadora la presentación y lectura de un PLANTEAMIENTO PROFESIONAL ORAL Y PÚBLICO de los posibles nominados, sobre el cargo al que aspiran y sobre el tema de la justicia, para demostrar sus conocimientos ante la Junta y ante la ciudadanía, y poder tener mayores elementos de juicio para seleccionar a los mejores candidatos.

¡POR UNA CORTE SUPREMA DESPOLITIZADA, EFICIENTE Y CON CREDIBILIDAD: DEMANDAMOS UNA LEY DE LA JUNTA NOMINADORA A LA ALTURA DE LA REFORMA JUDICIAL!